La subsecretaria de Seguridad de la Comuna, Mariana Rodríguez, afirmó en una reunión de la Comisión de Seguridad con concejales, realizada durante la mañana de este jueves, que “la gente del local bailable nos informó que el menor nunca entró al local, existen filmaciones que pusieron a disposición de la justicia, tengo entendido que se han presentado y han declarado y según trascendió, se trataría de una pelea, hay un solo testigo presencial del hecho, en principio aún no está determinado, pero todo apuntaría a que se trató más de una pelea que de un intento de robo”.
Indignación generalizada:
Es imposible resumir la indignación y el dolor que originó en familiares y amigos de Adrian “Chubi” Novillo la increíble “desmentida” respecto a la NO presencia del menor en el local aquella noche. Pero algo aun más insólito es lo que provocó las manifestaciones respecto a que Chubi habría muerto enfrentándose en una pelea contra DIEZ PERSONAS!, principalmente cuando está comprobado que “los pirañas de Villa la Vera” lo golpearon a frente a la entrada para robarle el celular, aparato desde el cual los reos enviaron durante toda esta semana AMENAZAS a los familiares de la víctima.
Luego del intento de desmentida, una foto que “vale más que mil palabras”:
Ante la partida física de Chubi, se puede intentar instalar la idea de que él nunca estuvo allí, se puede intentar hacerle creer a todos que es imposible que el MENOR (en su condición de menor) haya ingresado alguna vez, pues eso implicaría un delito a la Ley de nocturnidad por parte del lugar. Sin embargo existen fotos (subidas paradójicamente por el propio bailable a su face) en las que se ve al MENOR DE EDAD DENTRO DEL LOCAL.
Las imágenes valen más que mil palabras, pues podrían decir que fue sacada en “Matiné”, pero esa coartada “se caería por los suelos” ante el detalle de la botella de una bebida alcohólica destapada en la barra: la venta de cerveza se encuentra totalmente prohibida en ese rubro de matiné (En el caso de que sea Matiné. En el otro caso la infracción estaría en la presencia del menor dentro del boliche + la venta de alcohol al mismo).
Borrar el rastro:
Las fotos subidas por el propio local van desapareciendo, como si se intentara borrar todo rastro de la presencia del menor en el lugar. Hoy pueden sostener que no fue, que nunca estuvo allí, porque es difícil que pueda defenderse y pueda desmentirlo una persona que ya no está. Sin embargo una foto borrada no borra el recuerdo: hay quienes dicen que todo se puede borrar, menos el recuerdo de los seres queridos que ya no están. La memoria de Chubi sigue viva en sus padres y sus amigos, quienes luchan para que aquellos que pretenden que su muerte quede impune sean condenados por la Justicia y la sociedad.