El rock argentino perdió a uno de sus compositores fundamentales. Ricardo Soulé, fundador, guitarrista y principal compositor de Vox Dei, murió este viernes a los 76 años, mientras permanecía internado en un sanatorio de Quilmes.
Su nombre quedó asociado para siempre a dos hitos de la música nacional: “Presente (El momento en que estás)” y La Biblia, la monumental obra conceptual con la que Vox Dei llevó textos religiosos al lenguaje del rock y se convirtió en una de las bandas decisivas de la primera generación del rock argentino.
El músico había comunicado semanas atrás que atravesaba un problema de salud y que debía suspender sus presentaciones. El 11 de septiembre había publicado un mensaje dirigido a sus seguidores en el que agradecía el acompañamiento recibido durante casi seis décadas de carrera y pedía privacidad para atravesar el momento junto a su familia.
El hombre detrás de Vox Dei
Soulé fue una pieza central en la formación de Vox Dei desde sus primeros años. La banda nació en 1967 en Quilmes y tuvo entre sus integrantes fundacionales a Willy Quiroga y Rubén Basoalto, además del guitarrista Juan Carlos “Yodi” Godoy durante una primera etapa.
Desde allí, Soulé construyó una obra que ayudó a definir el sonido y la identidad del rock argentino. Su estilo combinó guitarras, melodías de fuerte contenido emocional y letras que se alejaban de los lugares comunes de la época.
Entre sus composiciones más recordadas aparece “Presente”, incluida en Caliente, el primer álbum de Vox Dei, editado en 1970 por el sello Mandioca.
La canción, escrita cuando Soulé tenía apenas 17 años, nació a partir de una experiencia sentimental personal, pero terminó convirtiéndose en una reflexión mucho más amplia sobre el paso del tiempo, los finales y la fugacidad de la vida.
“Todo concluye al fin, nada puede escapar”, canta el comienzo de una canción que atravesó generaciones y terminó convertida en uno de los clásicos indiscutidos del rock nacional.
“Presente”, el himno que sobrevivió a su época
La historia de “Presente” comenzó mucho antes de que Vox Dei llegara a grabarla. Soulé la compuso durante su adolescencia, cuando estudiaba en el Colegio Nacional de Quilmes.
Con el paso de los años, el propio músico explicó que aquella canción había surgido de una ruptura amorosa que posteriormente quedó atrás. Sin embargo, el significado terminó excediendo aquella circunstancia.
El tema fue grabado en 1969 y publicado al año siguiente como cierre del lado B de Caliente. Compartió la autoría con Juan Carlos “Yodi” Godoy y rápidamente se incorporó al repertorio esencial del rock argentino.
Su permanencia fue tal que volvió a aparecer décadas después en nuevos registros y hasta formó parte de la banda sonora de Tango feroz, la película de 1993 que recreó los primeros años del movimiento del rock nacional.
Medio siglo después de su lanzamiento, Soulé volvió a grabarla acompañado por músicos de distintas generaciones, entre ellos Ricardo Mollo, David Lebón, Chizzo Nápoli y Elena Roger.
La Biblia: la apuesta que cambió la historia de Vox Dei
Si “Presente” convirtió a Soulé en uno de los grandes compositores del rock argentino, La Biblia terminó de instalarlo como un artista dispuesto a correr todos los límites.
El segundo álbum de Vox Dei fue concebido como una obra conceptual basada en textos bíblicos. La propuesta era ambiciosa para una banda joven y para una escena musical que todavía estaba construyendo su propio lenguaje.
El disco fue terminado a comienzos de 1971 y representó un desafío artístico inédito para el rock argentino. Antes de su publicación, el grupo incluso acercó los textos a representantes de la Iglesia para conocer su opinión sobre el contenido.
La obra no solo llamó la atención por su temática. Su estructura, extensión y tratamiento musical la transformaron en una pieza excepcional dentro de la historia del género.
Con el tiempo, La Biblia pasó de ser una apuesta arriesgada a convertirse en uno de los discos fundamentales del rock argentino.
Un disco marcado por problemas y una grabación incompleta
La historia detrás del álbum también estuvo atravesada por dificultades. Soulé contó años después que el trabajo originalmente quedó inconcluso debido a problemas con las cintas que contenían las grabaciones.
Uno de los puntos pendientes era “Apocalipsis”, cuya estructura instrumental había sido registrada pero todavía no contaba con todas las partes vocales.
Las cintas desaparecieron durante varios días y, cuando fueron recuperadas, el grupo ya no pudo regresar inmediatamente al estudio para completar el trabajo como había sido pensado.
El resultado fue un álbum que durante años arrastró aquella condición de obra parcialmente inconclusa. Recién mucho tiempo después, Vox Dei pudo llevar La Biblia a escena en una versión integral.
La primera interpretación completa tuvo lugar en el Teatro Ópera en 1986. Una década más tarde, en 1997, el proyecto alcanzó finalmente una versión cercana a la concepción original de Soulé, con una puesta más ambiciosa frente a la Catedral de La Plata.
El último mensaje de Ricardo Soulé
Antes de su muerte, el músico había decidido alejarse temporalmente de los escenarios. En septiembre explicó que una cuestión de salud lo obligaba a cancelar sus compromisos y manifestó su deseo de regresar cuando las circunstancias se lo permitieran.
Soulé también pidió comprensión y privacidad para afrontar aquel momento junto a sus seres queridos.
Su carrera, sin embargo, ya había dejado una marca difícil de borrar. Durante casi 60 años, su música acompañó la evolución del rock argentino y atravesó generaciones de oyentes.
Desde Vox Dei, primero con canciones de enorme popularidad y después con una obra conceptual de dimensiones inéditas para la época, Ricardo Soulé construyó una identidad propia.
Murió uno de los hombres que ayudaron a darle forma al rock argentino. Pero las canciones de Soulé quedaron en ese lugar donde el tiempo ya no puede hacerlas desaparecer.

























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