(Por el Profesor Juan Carlos Gallardo, amigo de Damián y fue su docente en el secundario)
"Tengo 58 años, Esposa, 3 Hijos, 3 Nietos y mis ancestros, Dios, La Virgen Maria y la vida me enseñaron a sobrellevar, como ya paso la muerte natural de Bisabuelos, mis 4 Abuelos, Suegros, Tíos y mi Viejito; pero como tristemente y dolorosamente sucede “nadie ni nada calma la herida profunda que nunca sanará” ¡LA MUERTE DE UN HIJO! y más aun cuando con arma de fuego la producen delincuentes asesinos libres de toda impunidad, de libertad de andar mostrando lo que son, de entrar por una puerta y salir por la otra, del abuso soberbio y orgulloso del ¡porque Soy menor!, de matar por matar porque somos un trofeo de quien voltea más en su juego; “nadie ni nada calma ni se puede comprender” la herida profunda que nunca sanará de ¡LA MUERTE DE UN HIJO!, la de los Hijos de los Amigos, Vecinos, de todos los que nacimos en este mundo.
El joven Damián Delgado, “el delga,” “Kato,” tenia 31 años, una Esposa y su Bebé que en Reyes cumple 1 año, su Madre y Abuelos maternos, era Docente, el autentico que tiene “1 millón de amigos” por su forma de ser buena persona, fue compañero de la secundaria en Impa de uno de mis hijos los 6 años, lo conozco desde los 13 años, ambos son Técnicos en Electrónica, se recibieron juntos, muy amigos como hermanos, como un hijo en mi familia, compartieron sus matrimonios, el nacimiento de sus hijos, sus crecimientos laborales, el acompañamiento en las enfermedades, todo como amigos hermanados y tuve el honor de tenerlo como alumno en 4º, 5º y 6º año, un gran tipo dispuesto a todo por todos; esto sucedió el sábado anterior a Navidad, durísima noticia: “entró el auto en su domicilio, cerro la reja, acompaño a su Esposa y su Bebé adentro de la casa, cerro la puerta y salió a asegurar el auto, el delincuente saltó la reja y lo sorprendió amenazándolo con el arma para entrar en la casa, se produjo el forcejeo y el disparo mortal, el delincuente huyó teniendo hoy un muerto más en su gratificante estadística, y en el piso Damián gritando “Ayuda, no quiero morir, tengo un hijo;”su esposa inmediatamente llamó a la ambulancia que nunca llegó, a su suegra, el 911 que rápidamente apareció un Oficial, lo cargaron en el patrullero y todo el camino, dijo el policía: Damián habló de su pequeño Hijo, mientras éste intentaba conseguir datos de lo sucedido.” Agonizó durante 10 días, el proyectil entro por el omóplato, perforó la pleura, el pulmón, cortó un bazo generando un derrame interno de 4 litros de sangre, destrozó un riñón y la bala quedo en su interior; fue operado y quedó en coma farmacológico por la gravedad de su estado, estuvimos todos con Él, finalmente murió asesinado brutalmente asesinado. Estos 10 días con mi edad y mi Fe mientras rezaba y él agonizaba me cuestione tantas cosas, le pregunte a Dios ¿por qué?, que ¡no era justo!, tiene 31 años la edad de mi Hijo, es como mi Hijo, tiene un joven matrimonio toda una vida por delante y un hermoso Bebé, Dios ¿por qué?, que ¡no es justo!, realmente no sé explicar lo inexplicable, nada me consuela, solo la dulzura del recuerdo de los momentos compartidos con Damián, hasta el último, contigo y tu familia; Él hizo lo que tenia que hacer, defender lo más preciado su Familia, creo que allí sí actuó Dios porque no pudieron entrar, ¡Damián salvó a su Mujer y su Hijo!, dio la vida por los suyos, el único responsable de su muerte es la INSEGURIDAD hecha delincuente que esta libre y desatada en las calles, la Mamá de Damián dijo: “quiero ver a los defensores de los derechos humanos aquí, hoy, ya mi Hijo nadie me lo devuelve pero no pueden seguir matando más Hijos.”
Señora Presidenta, como Mujer-Madre que es, por Dios le pido, ¡tiene que hacer algo!, Basta de muerte en Democracia, basta de falsa justicia, basta de más Derechos y Libertad a los delincuentes que a las familias trabajadoras, si alguien empuña un arma es porque “la va a usar” y si hiere o MATA como en este caso tiene que tener un duro castigo, no importa la edad, Señora Presidenta llego la hora de cuidar lo más preciado que es el ser humano, la familia y de dejar de rasgarse las vestiduras diciendo: “es la sociedad, el abandono, la pobreza y echarse la culpa uno al otro, que la justicia, que los jueces que las leyes, que las cárceles…; así los nuestros siguen muriendo y el balance da que los delincuentes tienen más Libertad y Derechos que nosotros, porque mientras cada vez estamos las familias más enrejadas ellos los asesinos delincuentes, impunemente y soberbiamente gozan de Libertad para MATAR; Señora Presidenta le dejo una ultima frase, como Padre, de los labios de mi amigo, las ultimas que se le escucho decir a Damián gritando: “Ayuda, no quiero morir, tengo un hijo;” ojala pueda tocar su corazón porque los que no tenemos guardaespaldas, las familias trabajadoras estamos todos indefensos, porque nuestro guardaespaldas es el “Estado,” y lo que flota y queda en el aire es DAMIÁN GRITANDO, “AYUDA, NO QUIERO MORIR, TENGO UN HIJO”. Profesor Juan Carlos Gallardo
"Tengo 58 años, Esposa, 3 Hijos, 3 Nietos y mis ancestros, Dios, La Virgen Maria y la vida me enseñaron a sobrellevar, como ya paso la muerte natural de Bisabuelos, mis 4 Abuelos, Suegros, Tíos y mi Viejito; pero como tristemente y dolorosamente sucede “nadie ni nada calma la herida profunda que nunca sanará” ¡LA MUERTE DE UN HIJO! y más aun cuando con arma de fuego la producen delincuentes asesinos libres de toda impunidad, de libertad de andar mostrando lo que son, de entrar por una puerta y salir por la otra, del abuso soberbio y orgulloso del ¡porque Soy menor!, de matar por matar porque somos un trofeo de quien voltea más en su juego; “nadie ni nada calma ni se puede comprender” la herida profunda que nunca sanará de ¡LA MUERTE DE UN HIJO!, la de los Hijos de los Amigos, Vecinos, de todos los que nacimos en este mundo.
El joven Damián Delgado, “el delga,” “Kato,” tenia 31 años, una Esposa y su Bebé que en Reyes cumple 1 año, su Madre y Abuelos maternos, era Docente, el autentico que tiene “1 millón de amigos” por su forma de ser buena persona, fue compañero de la secundaria en Impa de uno de mis hijos los 6 años, lo conozco desde los 13 años, ambos son Técnicos en Electrónica, se recibieron juntos, muy amigos como hermanos, como un hijo en mi familia, compartieron sus matrimonios, el nacimiento de sus hijos, sus crecimientos laborales, el acompañamiento en las enfermedades, todo como amigos hermanados y tuve el honor de tenerlo como alumno en 4º, 5º y 6º año, un gran tipo dispuesto a todo por todos; esto sucedió el sábado anterior a Navidad, durísima noticia: “entró el auto en su domicilio, cerro la reja, acompaño a su Esposa y su Bebé adentro de la casa, cerro la puerta y salió a asegurar el auto, el delincuente saltó la reja y lo sorprendió amenazándolo con el arma para entrar en la casa, se produjo el forcejeo y el disparo mortal, el delincuente huyó teniendo hoy un muerto más en su gratificante estadística, y en el piso Damián gritando “Ayuda, no quiero morir, tengo un hijo;”su esposa inmediatamente llamó a la ambulancia que nunca llegó, a su suegra, el 911 que rápidamente apareció un Oficial, lo cargaron en el patrullero y todo el camino, dijo el policía: Damián habló de su pequeño Hijo, mientras éste intentaba conseguir datos de lo sucedido.” Agonizó durante 10 días, el proyectil entro por el omóplato, perforó la pleura, el pulmón, cortó un bazo generando un derrame interno de 4 litros de sangre, destrozó un riñón y la bala quedo en su interior; fue operado y quedó en coma farmacológico por la gravedad de su estado, estuvimos todos con Él, finalmente murió asesinado brutalmente asesinado. Estos 10 días con mi edad y mi Fe mientras rezaba y él agonizaba me cuestione tantas cosas, le pregunte a Dios ¿por qué?, que ¡no era justo!, tiene 31 años la edad de mi Hijo, es como mi Hijo, tiene un joven matrimonio toda una vida por delante y un hermoso Bebé, Dios ¿por qué?, que ¡no es justo!, realmente no sé explicar lo inexplicable, nada me consuela, solo la dulzura del recuerdo de los momentos compartidos con Damián, hasta el último, contigo y tu familia; Él hizo lo que tenia que hacer, defender lo más preciado su Familia, creo que allí sí actuó Dios porque no pudieron entrar, ¡Damián salvó a su Mujer y su Hijo!, dio la vida por los suyos, el único responsable de su muerte es la INSEGURIDAD hecha delincuente que esta libre y desatada en las calles, la Mamá de Damián dijo: “quiero ver a los defensores de los derechos humanos aquí, hoy, ya mi Hijo nadie me lo devuelve pero no pueden seguir matando más Hijos.”
Señora Presidenta, como Mujer-Madre que es, por Dios le pido, ¡tiene que hacer algo!, Basta de muerte en Democracia, basta de falsa justicia, basta de más Derechos y Libertad a los delincuentes que a las familias trabajadoras, si alguien empuña un arma es porque “la va a usar” y si hiere o MATA como en este caso tiene que tener un duro castigo, no importa la edad, Señora Presidenta llego la hora de cuidar lo más preciado que es el ser humano, la familia y de dejar de rasgarse las vestiduras diciendo: “es la sociedad, el abandono, la pobreza y echarse la culpa uno al otro, que la justicia, que los jueces que las leyes, que las cárceles…; así los nuestros siguen muriendo y el balance da que los delincuentes tienen más Libertad y Derechos que nosotros, porque mientras cada vez estamos las familias más enrejadas ellos los asesinos delincuentes, impunemente y soberbiamente gozan de Libertad para MATAR; Señora Presidenta le dejo una ultima frase, como Padre, de los labios de mi amigo, las ultimas que se le escucho decir a Damián gritando: “Ayuda, no quiero morir, tengo un hijo;” ojala pueda tocar su corazón porque los que no tenemos guardaespaldas, las familias trabajadoras estamos todos indefensos, porque nuestro guardaespaldas es el “Estado,” y lo que flota y queda en el aire es DAMIÁN GRITANDO, “AYUDA, NO QUIERO MORIR, TENGO UN HIJO”. Profesor Juan Carlos Gallardo





