15 de marzo de 2010

Vecinos de Quilmes Oeste reclaman limpieza de sumideros para no anegarse

CADA VEZ QUE EL PRONÓSTICO ANUNCIA LLUVIA, EN ESTE BARRIO LOS VECINOS NO VAN A TRABAJAR PARA TAPONAR SUMIDEROS, Y TAPIAR PUERTAS. ES QUE VARIAS VECES TUVIERON MEDIO METRO DE AGUA ADENTRO DE LAS VIVIENDAS. UNO HIZO UNA PARED EN LA PUERTA PARA QUE NO LE ENTRE AGUA.

Vecinos de la calle Miguel Cané e Irala, de Quilmes Oeste, reclamaron a través de la prensa limpieza de zanjas y sumideros porque aseguran que se inundan cada vez que llueve. Reunidos en grupo, narraron sus vivencias en las últimas lluvias. Lidia Romero expresó que esta es una calle olvidada, porque apenas caen cuatro gotas, se inunda. Hace dos años hacemos reclamos para que destapen el sumidero; el otro día vinieron, limpiaron así nomás y dejaron un montón de piedras. La zanja se llena de basura, y cuando caen cuatro gotas se inunda todo esto, el agua no corre y tenemos diez centímetros de agua dentro de las casas.
Esto ocurre desde hace un año y medio, pero se sufre peor desde hace unos ocho meses. Se nos echaron a perder muebles a varios vecinos, hubo que hacer paredes para evitar que entre el agua. Hay varios reclamos hechos, pero hacen oídos sordos. Yo fui a gestionar una audiencia para ver al Intendente y poder contarle este y otros reclamos del barrio, y no nos han dado ninguna fecha, agregó la vecina Romero.
Una pared:
Uno de los vecinos, relató que tuve que hacer un par de reformas en la puerta de mi casa, donde levanté una pared de casi un metro, para evitar que me entre el agua adentro. Porque cuando llueve mucho, mi casa parece una pileta de natación, para salir a la vereda tengo que usar una canoa. Quizás las solución es bajar la calle, hacer limpieza permanente de las zanjas y sumideros, y que vengan a ver los pluviales, que deben estar todos tapados. Sólo en la calle tuvimos un metro de agua.
Otro observó: Son dos cuadras que quedan hechas una laguna. Tengo preparadas unas bolsas de arena por si llega a desatarse una tormenta, entonces las tiro contra la puerta para que no me entre el agua, y para tapar los sumideros del fondo porque por ahí me entra el agua de la calle. Tengo tres nietos y tengo que levantar las camas arriba de bancos para no tener que seguir tirando más muebles. A pesar de eso, tuve que tirar muebles, porque las camas no son de madera maciza, sino de aglomerado que se abre todo. Hasta la ropa se nos mojó.