15 de abril de 2026

A LOS GRITOS EN EL MUNICIPIO: tras la notoria ausencia de conducción clara, Quilmes va de mal en peor. Mayra no quiere soltar y a Mieri le falta liderazgo y capacidad de gestión. El barco se hunde, y ante esto hubo una reunión de gabinete municipal encabezada por la propia Mendoza que levantó en peso a los funcionarios y les pidió "redoblar esfuerzos" para intentar revertir la paupérrima situación en la que se encuentra el distrito


La situación política en Quilmes vuelve a quedar en el centro de la escena tras una reunión clave del gabinete municipal encabezada por Mayra Mendoza. En el encuentro, trascendió la preocupación por el ritmo de gestión y la falta de respuestas concretas en distintas áreas, lo que generó malestar interno y dejó en evidencia un funcionamiento que no logra estar a la altura de las demandas de los vecinos.

Según pudo saberse, varios funcionarios plantearon dificultades en la coordinación y una notoria ausencia de conducción clara, lo que impacta directamente en la ejecución de políticas públicas. En ese contexto, se habría pedido mayor presencia en los barrios y un cambio urgente en la dinámica de trabajo, algo que hasta ahora no estaría ocurriendo de manera efectiva.

Además, comenzó a tomar fuerza el rol de Alejandro Gandulfo, a quien se le atribuye una mayor incidencia en la toma de decisiones, reflejando una gestión que parece depender de figuras externas ante la falta de liderazgo firme. Esta situación alimenta las críticas hacia la actual conducción, que no logra ordenar el equipo ni dar señales claras de rumbo.

Mientras tanto, puertas adentro del municipio crece la preocupación y el pedido es claro: redoblar esfuerzos y recuperar el control de una gestión que hoy muestra signos de desgaste y desorganización.