"El Super RIGI nos está empujando a un modelo en el que determinados poderes económicos y corporativos tengan en la Argentina la capacidad de condicionar las decisiones políticas dentro del Estado. Lo que todos podríamos definir como una clara PLUTOCRACIA", aseguró Maxi Ferraro.
"El desarrollo para los argentinos no puede ser un club cerrado para algunos amigos del poder.
Una República se construye con reglas comunes, no con excepciones permanentes y no con el riesgo de caer en una plutocracia y en un totalitarismo privado que va a condicionar las decisiones del Estado para los próximos 30 años de la Argentina", agregó.







