26 de febrero de 2026

MIENTRAS MIERI SE SACA SELFIES Y PIDE POR CRISTINA: Violento robo a 80 metros de la Municipalidad


Dos delincuentes encapuchados ingresaron a una vivienda ubicada sobre la calle General Paz mientras los residentes dormían y, tras un feroz forcejeo que incluyó heridas de arma blanca, debieron huir sin lograr su cometido. La tranquilidad de la zona céntrica de Quilmes se vio interrumpida durante la madrugada de este lunes por un hecho de extrema violencia que pone nuevamente en foco la vulnerabilidad de los vecinos frente al delito. El episodio ocurrió en una propiedad situada en la calle General Paz, entre Conesa y Alberdi, un punto geográfico sensible debido a su cercanía con las principales instituciones del distrito: el inmueble se encuentra a escasos 80 metros del Palacio Municipal y a media cuadra de una dependencia policial. Alrededor de las 2:00a.m., dos hombres con los rostros cubiertos por pasamontañas y vestidos con indumentaria de trabajo tipo mameluco ingresaron por el ventanal frontal de la vivienda. Una vez dentro, los asaltantes se dirigieron a la habitación de los propietarios y comenzaron a exigir, bajo amenazas y golpes, la entrega de dólares. En el interior de la casa se encontraba un hombre mayor junto a sus dos hijos, quienes despertaron ante los ruidos y la agresión que estaba sufriendo su padre. Lo que siguió fue un enfrentamiento directo. Al notar que la vida de su progenitor corría peligro, los hermanos intervinieron para repeler el ataque. En medio de la oscuridad, se produjo un forcejeo en el que los delincuentes utilizaron un cuchillo y un destornillador para herir a los jóvenes. La resistencia de la familia, sumada a la advertencia de uno de los hijos sobre la supuesta presencia de un arma de fuego, provocó que los atacantes huyeran por el mismo sitio por donde habían entrado, sin lograr sustraer pertenencias de valor. Minutos después del incidente, personal policial arribó al domicilio para realizar las pericias correspondientes, mientras que una unidad médica asistió a las víctimas por cortes superficiales sufridos durante la pelea. A pesar del despliegue en la zona, los agresores no pudieron ser localizados. Un dato que generó especial malestar entre los damnificados fue que la alarma vecinal del sector no se activó al momento de solicitar ayuda. Este ataque se suma a una serie de hechos delictivos que mantienen en alerta a los habitantes del centro quilmeño, quienes manifiestan una creciente preocupación por la audacia de los delincuentes para actuar en zonas con alta presencia institucional. El caso está siendo investigado, la familia pide colaboración de los vecinos para intentar identificar el recorrido de los sospechosos con las cámaras de seguridad circundantes, mientras tanto la comunidad local muestra inmensa preocupación e intenta mantenerse en contacto para prevenir nuevos asaltos en el barrio.