Quilmes, 18 de septiembre de 2021.
Prot. Nº 182/2021
“El que quiere ser el primero, debe hacerse el último y el servidor de todos”
(Mc. 9, 35)
Hermanas y hermanos de la
Parroquia “San Martín de Tours”:
Hace quince días que el Señor llamó a su presencia al Padre Leo. Tan frescas están en el corazón tantas vivencias compartidas. El poco tiempo en el que desempeñó el ministerio entre ustedes, bastó para dejar huellas imborrables de un verdadero servidor, un seguidor de Jesús que nos contagió la alegría del Evangelio, la alegría de ser para los demás.
Hoy quiero expresar mi agradecimiento a cada una, a cada uno de ustedes por todo lo que le brindaron, especialmente los cuidados durante su enfermedad. ¡Él amaba su comunidad parroquial! Nos contaba, al Padre Obispo Maxi y a mí, todos sus proyectos, como así también las pequeñas experiencias pastorales que él sabía transformarlas en extraordinarias, por la calidez y la fuerza del amor con las realizaba y las transmitía. En la homilía de la Misa exequial pude abrir el corazón y manifestarles todo lo que significó para mi persona durante los años que el Señor me concedió compartir con él.
En los variados ámbitos donde se desempeñó como profesional de la salud y como sacerdote se lo extraña como a un verdadero hermano. Su rostro radiante de alegría quedará grabado en los corazones de tantos que lo conocieron y compartieron con él la vida.
Agradezco el servicio pastoral del Diácono Miguel Milán que fue el más cercano colaborador del Padre Leo en el ministerio. También a Ramona y a Florencia que estuvieron atentas para servir a su sacerdote en la enfermedad, con toda dedicación y permanente cuidado. Son muchas las personas a las que les agradezco públicamente su compromiso con todo el pueblo de Dios, en estos momentos difíciles que sufren por la ausencia de su pastor.
Como pastor responsable de la pastoral diocesana, encargo al Diácono Miguel Milán la animación de la vida parroquial de modo temporal, hasta que pueda proveer a la parroquia de un sacerdote estable. En esa misión, el diácono Miguel será ayudado por el P. Eduardo Gómez y el P. Luis Avagliano en todo aquello que compete al presbítero en la atención de esa porción del pueblo de Dios. Que los tres se sientan acompañados por el afecto, la disponibilidad, la compresión y la oración de toda la Comunidad Parroquial.
A la vez que encomendamos al Padre Leo a la misericordia de Dios, también rezamos unos por otros, y le pedimos a San Martín de Tours que cuide a cada una de las familias de nuestro barrio.
Sin otro particular, unidos en acción de gracias por estos 45 años de la Diócesis de Quilmes, recordando a nuestro primer pastor el Padre Obispo Jorge Novak, en el aniversario de su ordenación episcopal, los invito a mirar a nuestra Señora de Luján, e implorar para todo el pueblo argentino los dones de la justicia, de la paz y de la unidad.
Con afecto, les saludo y bendigo de corazón.
+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes</comunicacion>




