Comunicado de Caballos de Quilmes: "Hay casos que llegan para dejarnos de rodillas. Porque no hay explicación alguna para tanta crueldad.
Filipo era un potrillo de 4 meses. La desnutrición lo dejó sin masa muscular alguna. No tenía posibilidad de ponerse en pie. Sobrevivía arrastrándose y estando tirado como podía.
Fueron tantos los días que los pasó de esta forma tan terrible, que terminó con sus codos abiertos y su esternón sin piel alguna.
Tenía hasta los huesos raspados de tanto rozarse con el suelo. El dolor de ese animal es inexplicable. Es meramente imperdonable.
Decidimos luchar para darle una oportunidad de poder vivir, de conocer en su corta edad lo que era vivir sin sufrir.
Lo higienizamos, lo vendamos, armamos un arnés tan diminuto como su cuerpo y comenzamos a batallar contra su infección. Recortamos sus cascos que estaban larguisimos, notamos que un miembro tenía una retracción de tendones jamás tratada. Mientras que sus manos estaban laxas.
Lo llegamos a poder poner en pie, y hasta nos regaló la posibilidad de verlo comer.
Pero las secuelas que tenía por esa vida de tanta miseria, lo llevó a morir en menos de 24 hs.
Y el vacío que dejó fue inmenso.
Agradecemos a todas las personas que se movilizaron para tratar de ayudarlo y a todo el personal de la Policía Rural de Cañuelas.





