El hecho ocurrió el lunes 26 de julio cuando, al mediodía, un hombre llegaba a bordo de una camioneta a una fábrica ubicada en las calles Martín García y Andrade, Quilmes Oeste, momento en el que un sujeto lo sorprendió con suma violencia. Lo que no imaginaba era el desenlace.
El conductor aguardaba para ingresar al lugar pero fue atacado por un delincuente que, junto a otro, lo habían divisado mientras iban en moto. Decidieron de manera violenta ir tras él y uno de los ladrones bajó, rompió el vidrio delantero del acompañante y el trasero del mismo lugar.
Ahí aparecería la sorpresa de la jornada. Un perro callejero que duerme en la fábrica y cuyos dueños son los empleados del lugar presenció la situación no dudó y mordió por detrás al asaltante que, espantado por lo que sucedía, dio marcha atrás y huyó sin robar nada y herido.
Quien iba a ser la víctima de todo este asunto dio rápida marcha atrás y también escapó de la situación. Con la angustia de haber vivido algo tan traumático y el daño en la camioneta pero con lo peor evitado. Gracias a ese perro, hoy más que nunca "el mejor amigo del hombre".







