Las ferias realizadas en San Francisco Solano y el Triángulo de Bernal, que concitan a miles de personas sin resguardar la distancia social, fueron objetos de controversia en este fin de semana en Quilmes, con cuestionamientos por parte de los trabajadores restringidos que marcaron la contradicción de un Estado municipal que condena a algunos a no poder trabajar con todos los protocolos pedidos, mientras que a otros les permite amontonamientos con miles de personas, remarcando que el reclamo no es en detrimento de los feriantes que también son laburantes igual que ellos, sino que es una crítica a la terrible Injusticia de que los comerciantes sean restringidos pese a cumplir con todos los requisitos pedidos por el Municipio.






