En la puerta del eternamente polémico Sanatorio Bernal (Av. San Martín 572, Bernal) los abuelos que van a atenderse en esta clínica llegan tan solo hasta la entrada, pues en la puerta un cartel indignantemente los "invita" a dirigirse a otro centro asistencial. Como si el COVID fuera la única enfermedad que existiera, injustamente los abuelos y otros pacientes se quedan sin su derecho a la atención médica en este y en otros centros de salud, privados y públicos.





