Luego de que los vecinos dieran avisos a la policía, al agresor hizo algo totalmente sorprendente: se metió en la Seccional Quinta de La Cañada (Jujuy y Mosconi, a tres cuadras del lugar, donde su ex le había radicado una denuncia) y a modo de venganza abrió fuego contra la recepcionista que le había tomado la denuncia a la chica, una agente policial de 22 años a quien logró herir en el rostro.
Tras el aberrante ataque, el hombre logró correr hasta la vuelta de la Comisaría, donde cercado se disparó en la cabeza y quedó tendido agonizando sobre una bolsa de arena.
Fue esposado y en medio de la agonía fue trasladado por una ambulancia del CREM al Hospital Isidoro Iriarte de Quilmes, donde también fueron trasladados los otros heridos. Esta noche la Policía Científica trabajaba en el lugar donde ocurrieron los hechos. Cabe destacar que el viernes Rolando le había dicho a Johanna que le daba tres días para volver con él, sino la mataría a ella y a quien se metiera. Pese a las denuncias el asesino actuó impunemente y cumplió con su palabra, matando a Roberto, un reconocido vecino en el ámbito evangélico de la zona.
Un crimen que se pudo evitar:
Diego, el hijo de la víctima, aplaudió ante la prensa irónicamente al personal policial de La Cañada por "permitir" que pase todo esto: "Como puede ser que una persona que tiene antecedentes, que estuvo siete años preso en el Chaco por dos homicidios, y la chica le viene haciendo denuncia tras denuncia día tras día, y no hacen nada. Ellos (por la policía) estaban enterados y se ve que no les importó nada. Después vino el fiscal y entró al sistema para ver si estaban asentadas las denuncias. La denuncia del domingo no estaba asentada, así que se ve que le tomaron la declaración a Johanna y tiraron el papelito a la basura, así que es para felicitar el personal de la Comisaria Quinta de La Cañada", ironizó en medio de la indignación.
(Fotos: hecho en Quilmes y Multimedio En La Mira)















