Una joven de 15 años fue liberada en Quilmes luego de permanecer nueve meses secuestrada, en manos de un hombre 20 años mayor que la obligaba a mantener relaciones sexuales y la sometía a condiciones de servidumbre.
El sujeto, que fue detenido en su vivienda de la Villa Los Eucaliptus, había amenazado a la adolescente con matar a su abuela, si contaba los tormentos que debía soportar.
El allanamiento estuvo a cargo de la Fiscalía N° 1 de Berazategui a cargo del doctor Daniel Ichazo, quien brindó detalles a El Quilmeño (FUENTE) del estremecedor caso. "Desde principios de año la tenía encerrada en su casa y no la dejaba salir sola, únicamente podía estar afuera con él. La obligaba a realizar prácticas sexuales sin su consentimiento y la trataba como a una esclava", relató el representante del Ministerio Público.
Rompió el silencio
El secuestrador, para no levantar sospechas, había convencido a la abuela de la menor de que quería casarse con ella. Al mismo tiempo, había obligado a la joven a decir que estaba de acuerdo con la relación.
"Hace unas semanas, la chica tuvo la oportunidad de contarle a su abuela que estaba viviendo un verdadero infierno. Luego, la mujer realizó una denuncia que llegó a la Servicio de Protección de la Infancia y la Adolescencia de Quilmes y, desde ese momento, comenzamos la investigación", aseveró Ichazo, al tiempo que añadió: "El imputado afronta cargos por Privación Ilegítima de la libertad agravada, con Abuso sexual agravado y Reducción a la Servidumbre".
La menor se encuentra con protección y atención psíquica y física en un hogar para menores, mientras la Justicia avanza con la causa.
El sujeto, que fue detenido en su vivienda de la Villa Los Eucaliptus, había amenazado a la adolescente con matar a su abuela, si contaba los tormentos que debía soportar.
El allanamiento estuvo a cargo de la Fiscalía N° 1 de Berazategui a cargo del doctor Daniel Ichazo, quien brindó detalles a El Quilmeño (FUENTE) del estremecedor caso. "Desde principios de año la tenía encerrada en su casa y no la dejaba salir sola, únicamente podía estar afuera con él. La obligaba a realizar prácticas sexuales sin su consentimiento y la trataba como a una esclava", relató el representante del Ministerio Público.
Rompió el silencio
El secuestrador, para no levantar sospechas, había convencido a la abuela de la menor de que quería casarse con ella. Al mismo tiempo, había obligado a la joven a decir que estaba de acuerdo con la relación.
"Hace unas semanas, la chica tuvo la oportunidad de contarle a su abuela que estaba viviendo un verdadero infierno. Luego, la mujer realizó una denuncia que llegó a la Servicio de Protección de la Infancia y la Adolescencia de Quilmes y, desde ese momento, comenzamos la investigación", aseveró Ichazo, al tiempo que añadió: "El imputado afronta cargos por Privación Ilegítima de la libertad agravada, con Abuso sexual agravado y Reducción a la Servidumbre".
La menor se encuentra con protección y atención psíquica y física en un hogar para menores, mientras la Justicia avanza con la causa.




