15 de enero de 2015

Violenta entradera en Quilmes Oeste: el domicilio, en Madres de Plaza de Mayo, entre Vélez Sarsfield y Urquiza, queda a dos cuadras de donde la semana pasada aparecieron los tres cuerpos calcinados

Los delincuentes escaparon con lo robado al escuchar sonar la alarma vecinal; la gente del barrio denuncia la ausencia de la policía y la creciente inseguridad.
Una familia sufrió una violenta entradera ayer en la localidad de Quilmes Oeste. Dos delincuentes robaron, entre amenazas y a punta de pistola, dinero y bienes, hasta que un vecino activó la alarma vecinal. No hubo heridos.
Antonio y su mujer volvían a su casa, a la 1.30 am, cuando fueron sorprendido por dos hombres que los apuntaron con un revólver. La víctima contó al diario local El Sol: "Ya había entrado el auto y mi mujer estaba cerrando el portón cuando de la nada salieron estos dos tipos".
Ambos delincuentes -contó el damnificado- actuaron a cara descubierta y continuamente exigían la entrega de dinero. "Decían: dame la plata, acá tenés plata, mirá la casa que tenés; y yo no sabía cómo hacerles entender", narró. Uno de los asaltantes se quedó con él y su hijo, de 19 años, mientras que el otro llevó al piso de arriba a su esposa, a quien le exigió la entrega de sus joyas. "Lo único que tenía yo de joyas era una cadenita que tenía puesta y la alianza y se llevaron las dos cosas", manifestó la mujer.
Una vecina vio lo que ocurría y dio el aviso para que hicieran sonar la alarma que ellos mismos instalaron en el barrio. Jesús, el vecino que activó la alarma que dio a los ladrones a la fuga, expresó en declaraciones televisivas: "Acá no hay nadie con mucha plata, somos gente de sacrificio. Pero vienen, te aprietan y te sacan lo que tenés. Está lleno de robos en estas cuadras".
Jesús contó que "la mayoría de los vecinos tiene la alarma", que suena muy fuerte pero que no está conectada con la policía. Por su parte, Antonio aclaró: "Suerte que sonó la alarma, si no no sé hasta qué hora se hubieran quedado amenazando a mi familia".
El domicilio, ubicado en Madres de Plaza de Mayo, entre Vélez Sarsfield y Urquiza, queda a dos cuadras de donde la semana pasada aparecieron los tres cuerpos calcinados."La policía y el intendente no aparecen", se quejó Roxana Ríos a quien le balearon la hija para robarle la moto. Tardaron un montón en venir cuando llamamos al 147, la patrulla municipal, "que está al cuete porque no tienen arma", dijo al canal TN.
"Se llevaron dinero, un televisor que terminé de pagar el día 10 y una computadora", señaló Antonio a Radio FMQ. La víctima reclamó que "los patrulleros están para patrullar y no pasan" y enfatizó en la cuestión del gasto privado a la hora de buscar seguridad: "el seguro de las casas, las alarmas y todo eso hace pensar cuanta plata ponemos en esta cuestión". Y remató: "Pagamos un impuesto por la seguridad, por la alarma vecinal y por seguridad privada. Lo peor es que no estamos seguros, mañana nos van a matar un hijo y nos van a arruinar la vida".