11 de diciembre de 2014

Homicidio y falsa denuncia en Solano: afirmaron que un hombre fue asesinado por "motochorros" pero lo habría matado su familia

No todos obran igual. Por eso, la actitud de Roberto Azcona, de entregar a su hijo Lucas, por el crimen de Nicole, fue digna de mención. Ahora, en San Francisco Solano, otro crimen, tuvo otra reacción familiar, totalmente opuesta. La historia es así. Una mujer declaró ante la policía que a su marido, Juan Oscar Herrera, lo habían asesinado motochorros en un asalto callejero. Así empezó una investigación compleja.

El fiscal Ariel Ribas y la DDI de Quilmes, descubrieron que la mujer mentía. Nadie había visto el asalto de motochorros y un testigo aseguraba que el hombre asesinado se había desplomado en la calle, saliendo desde la casa, ya herido. Entonces, se determinó que a Herrera, lo había asesinado su propio hijo, Juan Carlos. Lo asesinó a golpes con un pico. A diferencia del caso Azcona, la madre del asesino de su propio esposo, decidió mentir. Fue ella la que instaló la versión del asalto de motochorros, sólo con el propósito de salvar a su hijo. Le salió mal, y terminó procesada por falsa denuncia. El hijo terminó preso por homicidio. Lo espera una posible pena de perpetua por matar al padre. Por eso, el caso Azcona, y el compromiso de su padre, sigue siendo un caso para destacar, distinto a casi todos. 

La historia: 
El hombre fue asesinado a golpes en San Francisco Solano y si bien en un principio se pensó que lo habían matado "motochorros" en un asalto, tal como había contado su familia, las pruebas de "luminol" revelaron que la víctima había sido asesinada dentro de su casa. Según consignó la agencia Télam, el hijo de la víctima fue detenido hoy como presunto autor del crimen y su mujer fue procesada por falsa denuncia. Fuentes policiales informaron a Télam que el hecho ocurrió el sábado último cuando la esposa de Juan Oscar Herrera (65) denunció en la comisaría 4ta. de Quilmes, en San Francisco Solano, que dos "motochorros" le habían intentado robar la moto a su marido y le habían dado una paliza. La Policía se acercó hasta el domicilio, en la calle 825 al 1900 de la mencionada localidad del sur del conurbano y se encontró con Herrera desplomado en la calle. Una ambulancia trasladó al hombre al hospital local, donde llegó muerto debido a las heridas que tenía, especialmente en el cráneo. El caso comenzó a ser investigado por el fiscal de Quilmes Ariel Rivas y los detectives de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de ese distrito, quienes a las pocas horas y a partir de una serie de testimonios detectaron serias contradicciones entre lo que denunció la esposa de la víctima y lo que vieron o escucharon los vecinos. De acuerdo a esos testigos, en la casa de Herrera se escuchó una fuerte discusión entre él y su hijo de 40 años, Juan Carlos Herrera, quien se encontraba en la vivienda. Además, algún vecino vio que a Herrera padre lo habían sacado lastimado desde el interior de la casa entre su esposa y su hijo. Ayer, luego de la tormenta, el fiscal Rivas realizó un allanamiento con la DDI de Quilmes y peritos de la Policía Científica que realizaron la prueba de "luminol" -el reactivo que detecta por fluorescencia rastros de sangre que fueron lavados-, y el peritaje dio positivo, por lo que se infiere que dentro de la vivienda se produjo el ataque que terminó en homicidio. Voceros policiales explicaron a Télam que incuso se secuestró lo que podría ser el arma homicida, un trozo de un tirante de madera con manchas que aparentan ser de sangre. Herrera hijo, quien según fuentes policiales ya había purgado en un penal una condena por homicidio, quedó preso por ese delito aunque calificado por el vínculo -con pena de prisión perpetua-, ya que la víctima era su padre. La esposa de Herrera, una mujer de 72 años, fue notificada de que se le inició una causa por "falsa denuncia" -un delito no detenible-, por haber mentido al señalar que a su marido lo atacaron "motochorros".