El salesiano Rafael Mañas, párroco de Nuestra Señora de la Guardia de la ciudad de Bernal, invitó a participar de los actos para cerrar los festejos que durante todo el año se llevaron adelante en torno al centenario de dicha parroquia, bajo el lema “Ayer, hoy y siempre, María junto a Bernal”.
El mismo se llevará adelante el domingo 14 de diciembre. El cronograma previsto es el siguiente:
- 10.30: Concentración en el antiguo templo (Belgrano, esquina Don Bosco), desde donde se dirigirán en procesión al actual templo (Belgrano, esquina Zapiola), y en donde se proyectará un video histórico.
- 11.30: Misa de Acción de Gracias presidida por el Padre Obispo Carlos José Tissera.
- 19.00: Misa en la calle, en la esquina de Zapiola y Belgrano.
- 20.30: Finalizada la misa, se realizará “La Misa surera”, un espectáculo folklórico musical
Para culminar la jornada, se realizará el sorteo de la Rifa del Centenario y habrá espectáculos de fuegos artificiales.
LA GUARDIA LLEGA A BERNAL
La profunda devoción a la Virgen de la Guardia, patrona de Génova, instó al inmigrante genovés Agustín Pedemonte, luego de haberse curado de la fiebre amarilla que azotó a Buenos Aires en 1871, a hacer un altar a la Virgen en la parroquia salesiana “San Juan Evangelista” del barrio de La Boca. Este agradecimiento lo llevó, años más tarde, a ofrecer a los salesianos el regalo de unos terrenos en Bernal, con el fin de que allí se construya una capilla en honor a esta advocación mariana.
Es así que en 1890 se comienza la construcción de la capilla, del seminario y del colegio salesianos. En la Navidad de 1894 se celebró la primera misa en Bernal, en un templo que aún estaba sin terminar.
En varias oportunidades, el mismo Agustín Pedemonte acudió al arzobispado de La Plata para pedir que este templo de Bernal sea declarado “Parroquia”. Este pedido se logra en 1914, el 12 de diciembre, con el decreto de erección canónica del entonces Arzobispo de La Plata, Mons. Juan Nepomuceno Terrero, quien también nombra como primer párroco al superior de la comunidad salesiana de Bernal de aquel año, el padre Nicolás Esandi.
Bernal creció, se fue poblando cada vez más, y el templo original fue quedando chico. Por eso, en 1954 se inaugura el nuevo templo que hoy es un emblema de la ciudad de Bernal, en la intersección de las avenidas Belgrano y Zapiola.





