El pasado lunes 15 de septiembre el Departamento contra la Trata de Personas y Delitos Conexos dependiente del Obispado de Quilmes, en conjunto con la profesora Sandra Penón, llevó adelante una charla con los alumnos de 2º, 3º, 4º, 5º y 6º año de la Escuela Normal Superior de Quilmes Nº 20.
Esta actividad se realizó en el marco de un proyecto denominado “No cierres los ojos, de eso se trata”.
Comenzando la charla sobre los delincuentes que gozan de impunidad, aquellos que se dedican a la trata de personas en nuestra sociedad, está llegando a niveles que la ubican como un problema muy peligroso, porque la propia sociedad están dando su aval para que quienes realizan esa labor delictiva se sientan con todo el poder para seguir afectando a las personas, que privan de su libertad para esclavizarlas, ya que muchos hombres siguen concurriendo a estos lupanares. Es preciso puntualizar que este fenómeno delictivo causa agravio, tanto a las víctimas en lo individual como a la comunidad en lo general.
Así, a pesar que diferentes organizaciones libres del pueblo, han encendido las llamas de alerta en este problema, hay casos de que jueces y otras autoridades judiciales, policiales y civiles en general, han sido omisas y en muchos casos cómplices de las bandas delictivas que realizan la trata de personas.
Hay un gran número de víctimas de este problema que son extranjeras. En esta situación el departamento contra la Trata de Personas y Delitos Conexos considera que paraguayas, dominicanas, bolivianas entre otras/os son los países proveedores de víctimas de la esclavitud del siglo XXI a la Argentina, más las miles de mujeres de las distintas provincias argentinas.
En este panorama se deben destinar mayores recursos para hacer realidad la prevención, sancionar y erradicar los delitos en materia de trata de personas, así como la protección y asistencia a las víctimas de esta condenable e ilícita actividad.
Es muy claro que si se combate la trata de personas por parte de las autoridades, mucho menos posibilidades existen de una continuidad de la esclavitud. Por ello las víctimas, están bajo la responsabilidad total, por las autoridades de políticas públicas que tienen que estar orientadas a solucionar todas las vertientes de este fenómeno y problema social.
Es oportuno señalar que ese delito se vulnera de manera directa la dignidad de los seres humanos, así como su libertad, su integridad, su seguridad, su intimidad así como el libre desarrollo de su personalidad. También es necesario recalcar que en materia de trata de personas se debe atacar con todo el peso de la ley la impunidad, ya que solo han registrado pocas sentencias condenatorias, cuando este es un delito que no debe prescribir y debe considerarse como de lesa humanidad.
En este problema es necesaria la participación de la población para darle solución, porque la gente debe tomar conciencia y unir esfuerzos para combatirlo y por ello se debe desterrar la excesiva tolerancia social que al respecto existe, porque esa indigna tolerancia es el caldo de cultivo para que prolifere la trata de personas. En este problema influyen de manera directa factores como la desigualdad social, la violencia de género y, como ya se mencionó, la impunidad que gozan los grupos de delincuentes que la realizan, porque sus ganancias por ese concepto son sumamente elevadas, ya sea por la esclavitud sexual o laboral.
Una sociedad indiferente a un problema tan dañino como el mencionado, es literalmente hablando cómplice del mismo, porque permite libertad de acción a los delincuentes. Por lo que necesitamos que la sociedad siga reaccionando o el problema será mayor, con lo que se consolidara la esclavitud, algo que sencillamente no se puede tolerar.
Para mayor información a entrevistas, comunicarse con el responsable del Departamento contra la Trata de Personas y Delitos Conexos, Osvaldo Tondino: (011) 15-5716-2348 • osvaldotondino@yahoo.com.ar.





