Vecinos de la jurisdicción comprendida en la Delegación de Quilmes Oeste III, más precisamente en el barrio La Cañada, efectuaron un reclamo ante la comuna en relación a un viejo problema de acumulación de agua y cloacas rotas.
Según afirman los vecinos en Mosconi y República de Líbano las bocas de tormenta son “una mentira”, pues desde hace años no cumplen su función, el torrente de agua no se desagota durante las lluvias y se asienta durante días, generando inundaciones, olores nauseabundos y roturas de veredas y asfaltos por la humedad.





