Por : Lic. Ricardo Cerna (*)
Frente a la situación que le toca vivir a la República Argentina, luego de la decisión del Juez de la Corte Estadounidense Thomas Griessa, hay que remarcar en primer lugar que el origen del problema de los ‘fondos buitres’ radica en el canje de los ‘Bonos de la Deuda Externa Argentina’ llevado a cabo en el año 2005.
Ricardo Cerna: Economista y Docente Universitario
En dicha oportunidad nuestro país tuvo que realizar una oferta de pago a los tenedores de bonos de la deuda de nuestro país que no se habían pagado desde el año 2002, es decir que estaban en ‘default‘. Estar en en esa situación es estar en cesación de pagos, figura esta que no tiene un encuadre jurídico orgánico en el derecho internacional público para países soberanos. De esta forma, a los bonistas se les ofreció una quita muy importante sobre el valor de los bonos y -a quienes aceptaron- se les pagó con nuevos bonos. Ahora bien, para que los bonistas aceptaran este acuerdo se les incorporó una cláusula contractual que se la denominó ‘RUFO’ (rights upon futures offers), en las que se les aseguraba que si alguna vez en el futuro se le ofrecían condiciones de pago mejores a otros tenedores que no habían entrado al cambio, esas condiciones también iban regirían para los que ya suscribieron el canje en el año 2005.
OFERTA TENTADORA
Con esta oferta tentadora, se consiguió una adhesión mayor al 66% de los tenedores de bonos. Años mas tarde el canje se volvió a abrir, y se incorporaron mas bonistas al canje, con condiciones similares, llegando esta vez a cubrir mas del 95% del total de bonistas.
El problema se suscitó con aquellos bonistas que no suscribieron el canje en ninguna de las dos oportunidades mencionadas. En efecto la mayoría de ellos vendieron su deuda a precio regalado (es decir a valores cercanos al 10% del Valor Nominal) a ‘fondos buitres‘, que juntaron bonos por cerca de 1.500 millones de dólares a Valor Nominal, sobre los cuales solo invirtieron un nivel cercano al 10% de dicha cifra. En el caso de obtener un resultado favorable en la justicia, podrían tener ganancias superiores al 1000% en dólares sobre su inversión original. Así es como operan los Fondos Buitres, porque se caracterizan por comerse el cadáver de los países que están en crisis.
EL ESCENARIO LUEGO DE LA DECISIÓN DE LA JUSTICIA NORTEAMERICANA
Argentina finalmente perdió el juicio con los ‘fondos buitres’ en primera y segunda instancia en la justicia americana, y luego apeló a la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos. Lo que ocurrió es que la Corte de EE.UU rechazó la apelación dejando firme de esta manera las sentencia de primera y segunda instancia en contra del país.
En este escenario, nuestro país se puede encontrar ante las siguientes posibilidades:
1) Si Argentina paga la sentencia, se activan las cláusulas RUFO, y estaría obligada de esta manera a pagarle a los bonistas que entraron al canje las mismas condiciones que les pague a los Fondos Buitres. En este caso el país tendría que afrontar cerca de 15.000 millones de dólares adicionales de vencimientos. Si estos vencimientos se pagan con bonos, van a complicar seriamente las cuentas externas de los próximos gobiernos, ya que cargaría el peso del pago a posteriori del año 2015.
2) Si Argentina paga con reservas, perdería el 50% de las reservas ante la activación de las cláusulas RUFO. De forma tal que los mas probable es que solo se pague por esta vía la sentencia, y por el resto se vaya juicio, trasladándose el problema nuevamente al gobierno siguiente.
3) Si Argentina desconoce la sentencia, entra en ‘default’ automáticamente.
MALAS NOTICIAS
Como puede observarse, todas las posibilidades son malas noticias, y en todos los casos se estaría frente a un freno en la inversión, con el consecuente cepo al crecimiento en la capacidad productiva a largo plazo. Y peor aún, en el caso de entrar en ‘default’ , el país podría enfrentar fuga de divisas, y suba del dólar, con el consecuente efecto sobre la inflación y el nivel de actividad económica a corto plazo que esto puede implicar.
De esta forma, el país debe, imperiosamente, encausar el problema en una negociación que use como paraguas la decisión del Juez Griessa (el juez de primera instancia que tiene que ejecutar la sentencia), que dejó abierta la posibilidad de negociación en el marco de su juzgado. Sin embargo cualquier negociación que se lleve delante de tener presente la necesidad de no activar las cláusulas ‘RUFO‘, para no comprometer los beneficios del canje. El cierre de la negociación debería producirse en el año 2015 ya que de esta manera se vencerían los beneficios de las cláusulas que caducan en diciembre del año en curso.
PANORAMA
Finalmente, y a los efectos de tener un panorama completo de la situación, hay que considerar que la República Argentina tenía a su favor una medida de no innovar hasta que se resuelva la cuestión de fondos en la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos, pero al rechazar dicha Corte la solicitud de nuestro país, los efectos de la medida cautelar se caen, y nuestro país podría llegar a ser embargado por los importes de la sentencia.
De esta forma resulta imperioso que este embargo no se materialice ya que el país tiene que pagar cerca de 300 millones de dólares de nueva deuda con fecha 30 de junio de 2014, y si no logra frenar el embargo con una extensión de la cautelar, no va a poder hacer frente a la deuda y entrará en ‘default técnico‘. Esta es la razón por la cual el gobierno argentino habla de pagar desde Buenos Aires a los nuevos tenedores.
Sin embargo hay que tener presente que este discurso complica el ánimo negociador que debe prevalecer frente al juez Griessa por la cuestión del pago de la sentencia.
Por último, considero que todo el arco opositor debe respaldar las negociaciones argentinas en este momento, pero manifestándole al gobierno nacional que lo haga con profesionalismo y responsabilidad, entendiendo que se llegó a esta situación por impericia e incapacidad en el manejo de la deuda.
(*) Licenciado en Economía y docente Universitario en Economía Internacional - Candidato a intendente de Quilmes en 2015 por la UCR





