10 de marzo de 2014

Dolor: asesinaron a un hombre frente al boliche "L'Zero" de Av. Pasco y apresaron al dueño de la disco junto a 15 patovicas

El sábado a la madrugada frente a la disco L'Zero de Quilmes, Diego Páez recibió un disparo fatal en el tórax. El propietario está sindicado como autor material y los empleados de seguridad fueron acusados de encubrimiento.
La idea era ir a pasar una buena noche. Tomar algo con amigos y bailar hasta el cansancio con la música de Damas Gratis, que estaba previsto que tocara en el boliche L'Zero. Pero las cosas no salieron como Diego Páez esperaba. El hombre de 33 años fue asesinado de un tiro en el tórax.
Por el crimen fueron detenidos el dueño del local bailable, sindicado como autor material, y 15 empleados de seguridad que fueron acusados de encubrimiento agravado.
El hecho ocurrió durante la madrugada del sábado, entre las 6 y las 7, frente al boliche L'Zero, ubicado en la avenida Pasco al 5200, del partido de Quilmes, al que la víctima, a quien le decían "Chori", fue con un grupo de amigos a bailar y a ver un recital de la banda de cumbia, que al final no se presentó.
A ese lugar llegó un patrullero de la Comisaría 5ª de La Cañada, quienes habían recibido un alerta por la presencia de una persona que había sido baleada en la puerta del local bailable.
Los efectivos se encontraron con los amigos de Páez, quienes indignados y dolidos por el brutal crimen, estaban atacando a pedradas la puerta del boliche, y que en la vereda yacía el hombre en un charco de sangre.
Los amigos de la víctima estaban muy exaltados, e incluso llegaron a atacar a pedradas a la ambulancia que se presentó al lugar.
Al constatar que la víctima ya había fallecido, los agentes comenzaron a tomar testimonios de los allí presentes y estos señalaron al personal de seguridad de L'Zero como los autores del crimen, por lo que se produjeron más incidentes.
Los amigos de la víctima estaban muy exaltados, e incluso llegaron a atacar a pedradas a la ambulancia que se presentó al lugar, por lo que tuvieron que convocar varias unidades de apoyo para controlar la situación.
Una vez que se recuperó la tranquilidad, los agentes detuvieron al dueño del boliche, señalado por los testigos como el autor material del crimen, y a los 15 patovicas. La Policía Científica examinó la escena del crimen y logró recuperar una vaina servida de una pistola calibre 9 milímetros.
Una vez que se concretaron las detenciones, personal de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Quilmes realizó una serie de allanamientos tanto en el local bailable como en la vivienda del dueño, quien fue identificado como Gustavo Adrián Vallejos, de 43 años, ubicada en la localidad de San Justo, en busca del arma homicida, que hasta el cierre de esta edición aún no había sido encontrada.

La principal hipótesis apunta a que Vallejos le pegó un tiro a Páez y luego les dio el arma a sus empleados de seguridad, que pudieron haberla ocultado o hecho desaparecer. "Había mucha gente, así que pudieron haber hecho un 'pasamano' con la pistola", explicó a la agencia Télam un vocero policial.
La búsqueda del arma es fundamental, ya que los investigadores esperan poder cotejar el casquillo encontrado en la escena del crimen para determinar si esa pistola es la que usaron para matar a Páez.
El crimen fue caratulado como homicidio y encubrimiento agravado y es investigado por el fiscal de Quilmes Ariel Rivas.

Dolor y bronca en Facebook
Los amigos y familiares de Diego "Chori" Páez volcaron en las últimas horas su tristeza y  bronca en las redes sociales por, según ellos, el injusto asesinato del hombre.
"¿Porque es tan injusta la vida? Siempre presente Chori", escribió Brenda, una amiga de la víctima, en su muro de Facebook.
"Los niños piden juguetes, los presos la libertad, los familiares de los caídos piden justicia y sinceridad", fueron las palabras que eligió Maxi, otro amigo de Páez, para reclamar justicia por el crimen.
"Chori no lo puedo creer amigo, todavía no caigo. Si estábamos una hora antes a todo ritmo, con todas las mujeres escabiando… Y de repente salgo y te veo así amigo. La verdad que se me partió el corazón. Eras un gran amigo, eras como un hermano para mí", se lamentó a su vez Leo Gallardo.
"L’Zero no se abre más, y si se abre la vamos a quemar. A todos, manga de giles de seguridad de mierda, asesinos", amenazó  indignado el joven. 

El dato
Puertas cerradas. Luego del homicidio, el boliche cerró y aún no se sabe cuándo volverá a abrir sus puertas. (Nota de Tiempo Argentino)