Vecinos del barrio El Jalón de Ezpeleta se encuentran aterrorizados por el reiterado accionar de la llamada "Banda de los Vampiros", cuyos delincuentes aprovechan la falta de luminarias públicas y hasta rompen los focos de las casas para asaltar a sus víctimas en plena oscuridad.
Al caer la noche comienza el estado de alerta. En esa zona, la mayoría de los propietarios colocan luces potentes en los frentes de sus viviendas, con el objetivo de alejar a quienes bautizaron como "los vampiros", señalados como los responsables de la mayoría de los hechos delictivos.
"Nadie quiere que se tiren a tomar cerveza en su cuadra, por eso muchos ponen reflectores o colocan lámparas de más. Siempre van cambiando el lugar de reunión. Ya se los puede ver a la tarde. Después, cuando oscurece, empiezan a robar", relató Alicia, una vecina que se cansó de llamar al municipio de Quilmes para que reparen el alumbrado público.
"Es una zona abandonada. Ni siquiera vienen ahora que están en campaña, se olvidaron de nosotros", añadió y, luego, consideró: "Si reparan los focos quemados ya mejoraría un poco la situación, pero acá hace falta que extienda la red de iluminación".
Según contó Alicia, un nutrido grupo de vecinos se están organizando para tomar medidas, con el objetivo de hallar una solución a la creciente inseguridad. En principio, juntan firmas para adjuntar a un petitorio que elevarán a la comuna quilmeña, pero no descartan la posibilidad de realizar cortes de calle si no hay respuestas favorables por parte de las autoridades.
Blanco preferido
La falta de iluminación afecta, en mayor medida, al corredor que comprende la calle Julio Casares, desde Florida hasta Perú, pero también afecta a Nicaragua. Allí, de acuerdo a la explicación de Alicia, roban desde que oscurece hasta los primeros rayos del amanecer.
El blanco preferido de la Banda de los Vampiros son los trabajadores que salen de madrugada a tomar el colectivo, pero también le roban la mochila a indefensos estudiantes, como así a los padres que llevan a sus hijos a la escuela.
"La semana pasada me desperté por los gritos de una chica, miré por la ventana y observé como la arrastraban para robarle la cartera. Estamos muy asustados, cada vez asaltan con más violencia a la gente", lamentó Alicia.
En tanto, esperan que la Municipalidad tome cartas en el asunto y reemplace los focos quemados del alumbrado público. (Fuente: El Quilmeño)
Al caer la noche comienza el estado de alerta. En esa zona, la mayoría de los propietarios colocan luces potentes en los frentes de sus viviendas, con el objetivo de alejar a quienes bautizaron como "los vampiros", señalados como los responsables de la mayoría de los hechos delictivos.
"Nadie quiere que se tiren a tomar cerveza en su cuadra, por eso muchos ponen reflectores o colocan lámparas de más. Siempre van cambiando el lugar de reunión. Ya se los puede ver a la tarde. Después, cuando oscurece, empiezan a robar", relató Alicia, una vecina que se cansó de llamar al municipio de Quilmes para que reparen el alumbrado público.
"Es una zona abandonada. Ni siquiera vienen ahora que están en campaña, se olvidaron de nosotros", añadió y, luego, consideró: "Si reparan los focos quemados ya mejoraría un poco la situación, pero acá hace falta que extienda la red de iluminación".
Según contó Alicia, un nutrido grupo de vecinos se están organizando para tomar medidas, con el objetivo de hallar una solución a la creciente inseguridad. En principio, juntan firmas para adjuntar a un petitorio que elevarán a la comuna quilmeña, pero no descartan la posibilidad de realizar cortes de calle si no hay respuestas favorables por parte de las autoridades.
Blanco preferido
La falta de iluminación afecta, en mayor medida, al corredor que comprende la calle Julio Casares, desde Florida hasta Perú, pero también afecta a Nicaragua. Allí, de acuerdo a la explicación de Alicia, roban desde que oscurece hasta los primeros rayos del amanecer.
El blanco preferido de la Banda de los Vampiros son los trabajadores que salen de madrugada a tomar el colectivo, pero también le roban la mochila a indefensos estudiantes, como así a los padres que llevan a sus hijos a la escuela.
"La semana pasada me desperté por los gritos de una chica, miré por la ventana y observé como la arrastraban para robarle la cartera. Estamos muy asustados, cada vez asaltan con más violencia a la gente", lamentó Alicia.
En tanto, esperan que la Municipalidad tome cartas en el asunto y reemplace los focos quemados del alumbrado público. (Fuente: El Quilmeño)




