2 de junio de 2013

Ex Massuh: los vecinos de la ex papelera están muy preocupados por la basura que se acumula constantemente en el lugar y por los hechos de inseguridad que a diario ocurren

La zona de la expapelera Massuh se convirtió, paulatinamente, desde el cierre de la fábrica, en un vertedero carros a caballo y particulares que dejan sus residuos en microbasurales que se formaron a cielo abierto. La situación del barrio se agrava por la creciente inseguridad. Con el comienzo de la época de poda, la calle 321 llegando a Camino General Belgrano, en Quilmes Oeste, comenzó a poblarse de a poco de ramas y basura. Esa cuadra comprende el paredón de una empresa de un lado y un descampado del otro, donde se estacionan varios camiones. Este lugar poco transitado se utiliza habitualmente, según los propios vecinos de la zona, como depósito. En horas de la tarde, cuando el sol comienza a desaparecer, quienes se presentan en el lugar son carreros, de diferentes puntos de la zona oeste, que tiran su carga en esa cuadra. Esta situación ya había sido relatada por Diario EL SOL (Fuente).
Para los vecinos lo más problemático de esta situación es que con las ramas, se tira mucha basura, que posteriormente es quemada. Esto es lo que forman los microbasurales que permanecen en el lugar por días y que a pesar de que son reiteradas las veces que el Municipio envía camiones a limpiar, vuelve a formarse rápidamente. Y esta situación se ve agravada en la zona por los delicados casos de inseguridad que sufren mayormente los vecinos del lado de Solano, donde se denuncia a una banda que se oculta en la papelera, hoy casi abandonada. Esta coyuntura, que también fue oportunamente denunciada en este matutino, tiene al barrio como rehén de un grupo de personas que tienen amenazados a los lugareños si denuncias estas situaciones. Los vecinos aseguran que desde allí se distribuirían narcóticos y que la banda se cree la dueña del barrio. Hay denuncias en la Fiscalía de Quilmes sobre atentados contra personas y de haber prendido fuego casas de los asentamientos de la zona. Una de las soluciones prácticas que encuentra la gente del lugar es la posibilidad, que se abrió una vez más, que la expapelera se venda y se reactive la fábrica o hagan algo con el lugar. "Si venden Massuh van a cerrar los paredones rotos y sacar a esta gente, sería muy importante para nosotros", aseguró un vecino. En medio de esta situación la Justicia intenta, por cuarta vez, rematar las instalaciones de la expapelera de San Francisco Solano. Se busca concretar la venta del inmueble en 4.250.000 dólares, una cifra mucho menor a la que era pedida con anterioridad. Y hay tiempo hasta el 12 de junio para presentar las ofertas y al día siguiente (13), se abrirán las propuestas. Para los lugareños la posibilidad factible de una venta de la ex Massuh es lejana, pero anhelada por todos, ya que consideran que esto podría generar un mayor control en término de seguridad y de limpieza desde la fábrica.