5 de junio de 2013

Colecta Anual de Cáritas: testimonios y mensaje del obispo de Quilmes

Creyendo que es posible construir una sociedad basada en la equidad, la justicia social, la fraternidad y el bien común, el sábado 8 y el domingo 9 de junio próximo las 66 diócesis de la Argentina llevarán adelante la Colecta Anual de Cáritas bajo el lema “Apuntemos alto: pobreza cero”.
Durante esos días se podrán acercar las colaboraciones:
• a la parroquia o capilla más cercana.
• llamando al 0810-222-74827 las 24 horas los 365 días del año.
• ingresando a www.caritas.org.ar.
• haciendo un depósito en cheque o en efectivo a nombre de Cáritas Argentina en la cuenta corriente del Banco Nación 38632/92 (sucursal 0085 Plaza de Mayo) CBU 01105995-20000038632921 – CUIT: 30-51731290-4.

Cáritas, a través de cientos de voluntarios en todo el país, brinda su ayuda a muchas personas necesitadas contando con el compromiso de toda la sociedad argentina, a través de innumerables acciones de promoción, capacitación y asistencia, llegando en forma directa a los más afectados por la pobreza y la exclusión.

Lo conseguido en esta Colecta Anual se distribuirá un tercio para la Cáritas parroquial, otro para la Cáritas Diocesana, y el último tercio se entrega a Cáritas Argentina quien lo repartirá según las necesidades particulares de los barrios y las comunidades de las distintas diócesis del país.


CÁRITAS QUILMES Y SUS VOLUNTARIOS
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La pobreza no es solamente un concepto cultural, simbólico, sino que también es la realidad de muchas personas. Cuando cada año se invita a participar de la Colecta Anual de Cáritas, llegan a la memoria el trabajo incansable de mucha gente que de manera silenciosa y generosa brinda parte de su tiempo para ayudar a los demás.

Por eso, queremos destacar las experiencias de vida de dos voluntarias de Cáritas Quilmes, Gloria Liliana Díaz y Teresa Juana Miranda, del Comedor Sagrada Familia del barrio Villa Hudson de la ciudad de Florencio Varela. Con estos breves relatos, queremos homenajear a tantos voluntarios que cada día, desde la sencillez y la generosidad, ayudan a los demás.

Gloria es más conocida por Liliana que por su nombre de pila. Tiene 53 años y nació en Adrogue (Buenos Aires). Hace 14 años tuvo que mudarse en forma imprevista y en condiciones precarias, entonces se fue de Claypole y se instaló en Villa Hudson. El desarraigo y varios problemas de salud la afectaron seriamente. Pensaba que tenía poco tiempo de vida y Dios le pedía que se brindara a los demás. “Nunca había visto tanta pobreza y había que hacer algo por los chicos”. En esos años, en nuestro país se vivían tiempos muy duros (diciembre de 2001) de desocupación, de hambre y de desnutrición. A pesar de su situación personal, Liliana no fue indiferente al sufrimiento de niños y familias. Ya venía de colaborar en su barrio y en una Iglesia, entonces se organizó con unas vecinas y comenzaron a brindar la copa de leche en su casa, cocinando con leña la merienda de muchos chicos de Villa Hudson. Llegaron a dar 365 raciones de comida en los peores momentos. Luego de varios años y gracias a la predisposición del padre Eduardo Brites, el comedor se trasladó a la Capilla del barrio donde ya había una copa de leche. Hoy, junto con Bety, Teresa, Malvina y Mirta trabajan en mejores condiciones (aunque no las óptimas) y pueden brindar a los niños alimentos de mayor calidad nutricional.
Liliana nunca dejó su tarea a pesar de haber atravesarlos delicados momentos de salud, al punto de no poder caminar en varias ocasiones. “Siento gran satisfacción por poder ayudar a mejorar la alimentación de los niños más pobres y por contribuir, desde el apoyo escolar que estamos por retomar, a que se desarrollen en forma completa, alimentación y educación”, cuenta.

Teresa tiene 71 años, aunque su vitalidad hace pensar que cuenta con muchos menos. Llegó a Villa Hudson, desde Villa Domínico, hace unos ocho años, obligada por problemas familiares y de salud junto con la imposibilidad de seguir pagando un alquiler. Se tuvo que instalar en la zona más pobre del barrio, llamada “la tosquera”, en condiciones de suma precariedad. Ella era voluntaria en la parroquia San José de Villa Domínico, donde colaboraba en distintas actividades para niños, entre ellas, los Boy Scout. Siguiendo los pasos de su nieta, que tenía una copa de leche, se hizo cargo de la Cáritas de la capilla Nuestra Señora que Desata los Nudos, junto con otras señoras. En el fondo de su casa construyó “con sus propias manos” un salón de madera con techo de chapa y piso de cemento, para brindar a los niños la copa de leche y festejarles sus cumpleaños. Luego se sumó al trabajo del comedor Sagrada Familia junto con Liliana. Su motivación para tanto trabajo solidario es “ayudar a los chicos y familias que sufren el drama de la pobreza, siguiendo las enseñanzas de Jesús”.

Tanto Liliana como Teresa participan además en la Red de Instituciones y Organizaciones del barrio junto a representantes de escuelas, centro de salud, comedores, programas sociales, etc.; unidos para mejorar la calidad de vida de los vecinos.


CARTA DE MONS. TISSERA, OBISPO DE QUILMES
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Hermanos y hermanas:

Durante este Año de la Fe nos ha acompañado el lema “Celebremos la alegría de nuestro Bautismo”. Aún tenemos muy presente la fiesta que vivimos en las vísperas de Pentecostés en Berazategui, con la celebración de la conclusión de la Misión Popular y las Confirmaciones de casi mil personas. El mismo Espíritu que nos anima, es el que nos recuerda las palabras de Santiago: “Muéstrame, si puedes, tu fe sin las obras. Yo, en cambio, por medio de las obras, te demostraré mi fe” (Stgo. 2, 18).

Somos hermanos; vivamos como hermanos compartiendo lo que recibimos del Padre Dios. La Colecta Anual de Cáritas es una ocasión para tener un gesto en la Iglesia de la Argentina que nos recuerda y anima a vivir la solidaridad y la caridad, no sólo una vez al año, sino cada día. Esta Colecta tiene la particularidad que se distribuye en tres partes iguales, para que cada Caritas Parroquial, cada Caritas Diocesana y Caritas Nacional puedan llevar adelante sus proyectos y salir al encuentro del hermano necesitado.

Este año el lema de la Colecta es “Apuntamos alto: pobreza cero”. Es el anhelo de la Iglesia Argentina para la celebración de este Bicentenario de la Patria: “Creemos que existe la capacidad para proyectar, como prioridad nacional, la erradicación de la pobreza y el desarrollo integral de todos. Anhelamos poder celebrar un Bicentenario con justicia e inclusión social. Estar a la altura de este desafío histórico, depende de cada uno de los argentinos” (“Hacia un Bicentenario en justicia y solidaridad”. CEA 2008).

Agradezco a todos los voluntarios de Cáritas, que ofrecen su tiempo y su trabajo para que esta Colecta sea provechosa para todos, no sólo en lo que se recaude, sino para involucrarnos a todos en la construcción del Reino de Jesús, que es un Reino de justicia, libertad, verdad y de amor.

Seamos generosos, como Jesús es generoso con nosotros. Los saludo y bendigo con afecto fraternal


+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes