8 de marzo de 2013

Horror: tabacaleras testean los cigarrillos en perros para intentar crear estudios que indiquen que fumar no es tan malo

La industria del tabaco ha sido blanco de una gran exasperación por parte de los fumadores, quienes culpan a los productores de sus enfermedades relacionadas con el cigarrillo; pero si alguien tiene razón en demandar a las grandes compañías tabacaleras, son los animales. Joe Camel no es el único animal que fuma. Por décadas los experimentadores han practicado repetidamente en animales tests inhumanos e irrelevantes para observar los efectos del cigarrillo. Aunque los animales nunca absorberían o inhalarían normalmente tabaco por sí mismos, perros, primates, conejitos de las indias, hámsters, conejos, corderos, pollos, y otros animales han sido mutilados, bombeados con nicotina y forzados a inhalar humo. Los perros, por ejemplo, son forzados a inhalar humo de cigarrillo por ventiladores mecánicos. En un experimento cortan un orificio en la garganta de beagles y hacen que respiren grandes concentraciones de humo de cigarrillo por años. En otros experimentos también insertan electrodos en los penes de los perros para ver como influia el humo de cigarrillo en sus funcionamientos sexuales. Se atan máscaras en las caras de ratas y ratones con una bomba que les tira directamente humo de cigarrillo en sus narices. Los monos rhesus son confinados a sillas, sujetados con aparatos por sus cabezas, y expuestos a nicotina y cafeína para determinar como esta sustancia afecta la respiración. Las tabacaleras testean los cigarrillos en animales para intentar crear estudios que indiquen que fumar no es tan malo. Lo hacen a pesar de que ya se sabe que el cigarrillo provoca cáncer, entre otras enfermedades. Si fumas fomentas los experimentos con animales. Info: http://www.anima.org.ar/movimientos/campanas/antiviviseccion/articulos/muriendo-cigarrillo.html