La familia Tissera teme que el asesino de Juan Domingo quede en libertad y pide el apoyo de la gente para este martes en el Juzgado de Quilmes
Hace tres semanas empezó el Juicio por el homicidio de Juan Domingo Tissera, quien fuera asesinado en 2008 durante un robo en Quilmes Oeste. En ese marco se condenó a 25 años de prisión a uno de sus asesinos, identificado como Castro “toto” Reyes, quien luego de ser detenido se escapó de la cárcel cuando iba a ser trasladado y estuvo prófugo de la Justicia durante un año.
Fue recapturado y actualmente se encuentra en la seccional quinta de La Cañada, sin embargo, dentro de los 10 días de dictada la condena, su abogada apeló a su absolución: según intenta demostrar la letrada, el homicidio no es culposo sino que se trata de un homicidio simple, y pide que se reduzca los años de condena o bien quede en libertad condicional por falta de merito.
La resolución será tomada en los tribunales de Quilmes este martes 20 de marzo, y la familia de Juan Domingo expresó su preocupación de que el juez acceda a la apelación de la abogada de Castro Reyes, dado que el letrado que abogaba a la familia Tissera se abrió de la causa sin ningún tipo de explicaciones.
Por este motivo los familiares de la víctima invocaron al apoyo de la gente para que el día martes 20 de marzo, todo el pueda presentarse a la puerta del juzgado de la calle Alem Nº 419, respalde a la familia Tissera e inste al Juez a mantener su condena inicial sobre el imputado.
Juan Domingo Tissera, recibió tres disparos cuando trabajaba en la esquina de Lamadrid y Aristóbulo del Valle, en Quilmes Oeste, donde había bajado para dejar mercadería en un comercio. Allí fue sorprendido por los delincuentes. Según declaraciones de testigos, cuando tras un breve forcejeo con los ladrones Tissera intentó escapar del lugar a la carrera, fue baleado por la espalda. Tissera, herido de tres balazos -dos en la zona dorsal y uno en la nuca-, fue trasladado al hospital por su padre y su hermano, alertados por el acompañante de la víctima. Allí murió un día después.
Cabe destacar lo ocurrido con dos de sus asesinos: “Nikimba” que al momento del crimen era menor de edad, fue dejado en libertad y luego delinquió y fue atrapado por la DDI de Quilmes tras una desganada búsqueda donde la familia de Juando reclamaba por "la impunidad que hay, porque saben dónde está y no lo agarran" . Fue condenado a 14 años de prisión. En tanto, el otro asesino, de apodo Marquitos, fue abatido cuando intentaba fugarse de la Justicia.
Fue recapturado y actualmente se encuentra en la seccional quinta de La Cañada, sin embargo, dentro de los 10 días de dictada la condena, su abogada apeló a su absolución: según intenta demostrar la letrada, el homicidio no es culposo sino que se trata de un homicidio simple, y pide que se reduzca los años de condena o bien quede en libertad condicional por falta de merito.
La resolución será tomada en los tribunales de Quilmes este martes 20 de marzo, y la familia de Juan Domingo expresó su preocupación de que el juez acceda a la apelación de la abogada de Castro Reyes, dado que el letrado que abogaba a la familia Tissera se abrió de la causa sin ningún tipo de explicaciones.
Por este motivo los familiares de la víctima invocaron al apoyo de la gente para que el día martes 20 de marzo, todo el pueda presentarse a la puerta del juzgado de la calle Alem Nº 419, respalde a la familia Tissera e inste al Juez a mantener su condena inicial sobre el imputado.
Juan Domingo Tissera, recibió tres disparos cuando trabajaba en la esquina de Lamadrid y Aristóbulo del Valle, en Quilmes Oeste, donde había bajado para dejar mercadería en un comercio. Allí fue sorprendido por los delincuentes. Según declaraciones de testigos, cuando tras un breve forcejeo con los ladrones Tissera intentó escapar del lugar a la carrera, fue baleado por la espalda. Tissera, herido de tres balazos -dos en la zona dorsal y uno en la nuca-, fue trasladado al hospital por su padre y su hermano, alertados por el acompañante de la víctima. Allí murió un día después.
Cabe destacar lo ocurrido con dos de sus asesinos: “Nikimba” que al momento del crimen era menor de edad, fue dejado en libertad y luego delinquió y fue atrapado por la DDI de Quilmes tras una desganada búsqueda donde la familia de Juando reclamaba por "la impunidad que hay, porque saben dónde está y no lo agarran" . Fue condenado a 14 años de prisión. En tanto, el otro asesino, de apodo Marquitos, fue abatido cuando intentaba fugarse de la Justicia.





