Blumberg aterrizó en una marcha de seguridad con opiniones encontradas y petitorio
Vecinos de distintos puntos de la ciudad de Quilmes se movilizaron este jueves en reclamo de mayor seguridad. Adhirió al reclamo de los vecinos el mediático “no-ingeniero” Juan Carlos Blumberg, quien se ofreció ser quien encabece una eventual marcha hacia la Casa Rosada y La Plata.
Vecinos de distintos puntos de la ciudad de Quilmes se movilizaron este jueves en reclamo de mayor seguridad. Adhirió al reclamo de los vecinos el mediático “no-ingeniero” Juan Carlos Blumberg, quien se ofreció ser quien encabece una eventual marcha hacia la Casa Rosada y La Plata.
Sopresivamente, los vecinos concentrados que piden más seguridad en el distrito se encontraron con la figura de Juan Carlos Blumberg entre los oradores de la Plaza San Martín.Sin aviso previo, y en su mayoría desconociendo quien fue el ideólogo del aterrizaje del no-ingeniero mediático que provocó opiniones disímiles y que de alguna manera desvió el foco de atención que venían teniendo estos importantes encuentros, transcurrió la convocatoria.
En la misma hablaron vecinos, testigos directos de hechos de inseguridad y hasta el propio Blumberg.
El jueves 22 volverán a juntarse frente a la Catedral de Quilmes para determinar los resultados de las charlas y convenios que se llevan adelante con funcionarios y definir como seguirán las movidas.
Asimismo, y con respecto al último tema, varios vecinos entregaron un petitorio a las autoridades municipales para que sea respondido. Dijeron que en caso contrario, enviarán un petitorio a la ciudad de La Plata.
Sobre la presencia del mediático no-ingeniero que cobrara notoriedad al ser asesinado su hijo luego de un secuestro, uno de los 'organizadores', señaló que 'es necesaria todas las presencias; sin dudas Blumberg convoca y atrae a medios nacionales que es lo que necesitamos'. En oposición, un allegado al ARI, presente en cada convocatoria, se mostraba muy molesto con esto: '¿Qué tiene que hacer en Quilmes este señor, quién lo llamó?'. Así, aunque felices por la convocatoria, terminó otra marcha.




