El trágico hecho ocurrió en el barrio de La Cañada. La pareja y el hermano de la víctima fueron detenidos, sospechados de haber cometido el crimen en estado de drogadicción. Los asesinos habrían manipulando un arma con la que le dispararon accidentalmente. El proyectil le pegó en la cabeza a la menor matándola en el acto.
Personal de la Comisaría Quinta de "La Cañada" fue convocado a raíz de un robo seguido de homicidio en una vivienda ubicada entre 390 y Bombero Sánchez. La víctima era Catalina Muñiz, una jovencita de 14 años que perdió la vida al sufrir un impacto de bala en la frente.Al momento del hecho la chica se encontraba junto a su hermano, de 15 años, y su pareja, de 21. Estos jóvenes denunciaron el homicidio, pero a través de una pericia del Gabinete de Investigaciones de la Comisaría Quinta se descubrió que estos jóvenes estaban encubriendo un crimen cometido por ellos mismos.
Los voceros revelaron que el hermano de la víctima, Gabriel Nuñez, se quebró y confesó que el disparo fue efectuado por su cuñado, identificado por la policía como Jonathan Rivero. Según las fuentes policiales dentro del domicilio se había suscitado una situación del manejo de un arma de fuego entre el hermano de la víctima y su cuñado, a quien se le escapó un disparo que impactó en la frente de la menor matándola en el acto. Asimismo los involucrados se habrían encontrado en un estado de drogadicción.
Efectivamente los investigadores encontraron al arma homicida escondida en un tanque de agua, con la ayuda de una tía de la víctima. Rivero quedó detenido como presunto autor del homicidio. En tanto, el hermano de la víctima fue demorado por encubrimiento, aunque recuperaría la libertad en las próximas horas por tratarse de un menor de edad.
El titular de la jefatura Departamental de Quilmes, Jorge Oquendo, reveló que todos los involucrados -la víctima inclusive- tenían antecedentes penales y posibles “problemas de adicción al paco”.
“A mi hija la mató el paco que consumían su hermano y su pareja”, aseguró la madre de la chica. Según testigos, la víctima era maltratada físicamente por Rivero. A pesar de sus 14 años, Catalina era madre de una beba de 8 meses y estaba nuevamente embarazada de cuatro meses.




