Fuentes policiales informaron que el hecho ocurrió a las 22 de anoche en la calle Lugones de la mencionada localidad, donde un cabo primero de la División Búsqueda de Persona de la Superintendencia de Investigaciones de la Policía Federal arribaba a su casa en su auto, un Chevrolet Corsa.
El suboficial estaba acompañado por su esposa y cuando se disponían a descender para ingresar a la vivienda llegaron varios delincuentes en un Fiat Duna color gris.
Según indicaron las fuentes, entre tres y cuatro asaltantes armados rodearon al policía y su auto, donde aún estaba la mujer embarazada, y le exigieron al hombre la llave del vehículo.
"El policía se fue alejando del auto para que su mujer no quedara en la línea de tiro, les arrojó las llaves del auto y eso distrajo a los asaltantes para que el sargento primero se identificara como policía, diera la voz de alta y extrajera su arma reglamentaria", explicó un jefe policial.
En el lugar se originó un tiroteo en el que el policía llegó a herir a al menos uno de los delincuentes, quienes decidieron abortar el robo y escapar en el mismo auto en el que habían llegado.
Voceros policiales contaron que al poco tiempo, el mismo Duna gris quedó filmado por las cámaras del Hospital de Quilmes como el auto desde donde dejaron en la puerta a un joven de 17 años que presentaba al menos tres heridas de bala.
El adolescente fue ingresado a quirófano y murió mientras era operado a raíz de las heridas de bala que presentaba en un hombro, un pulmón y la ingle.
Por la descripción que dio el mismo policía asaltado, su esposa y otros tres testigos que hay en la causa, los investigadores no tienen dudas de que se trata del joven que resultó herido por el efectivo.
El caso es investigado por el fiscal Jorge Saizar, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 5 de Quilmes, quien por tratarse de un homicidio dejó aprehendido al policía asaltado para indagarlo y luego dejarlo en libertad si se acredita la legítima defensa. (Fuente: 5 Días)
