Un corte de calle realizado por vecinos de Quilmes en reclamo por la falta de suministro eléctrico derivó en una serie de ataques contra colectivos que debieron modificar sus recorridos y circular por zonas con escasa presencia policial. Según denunciaron, las unidades fueron desviadas a sectores más vulnerables, donde delincuentes las emboscaron y arrojaron piedras generando el terror de los pasajeros.