En un dantesco recorrido a la largo de la deplorable avenida Camino General Belgrano se podían observar en la tarde de hay zonas altamente inundadas, barro y basurales a cielo abierto en las veredas. Todo esto agravado por la infaltable cantidad de baches que, por las lluvias, se encontraban hoy tapados de agua y no podían ser distinguidos por los automovilístas.

